Objetivo y alcance
La OMS actualizó sus recomendaciones de 2010 para ofrecer orientación desde los 5 años y añadir, por primera vez, recomendaciones específicas sobre sedentarismo, embarazo y puerperio, afecciones crónicas y discapacidad. La guía se dirige a responsables de políticas y servicios, aunque también informa a profesionales y ciudadanía.
Preguntas y resultados
El grupo directivo definió preguntas PICO sobre volumen, frecuencia, duración, intensidad, tipo y dominio de la actividad, además de las relaciones entre sedentarismo y salud. Se priorizaron mortalidad, enfermedad cardiovascular, cáncer, diabetes, salud mental y cognitiva, función, caídas, adiposidad y efectos adversos, ajustados a cada población.
Revisión de la evidencia
La base principal fue el informe científico del Comité Consultivo de las Directrices de Actividad Física de Estados Unidos de 2018. La OMS actualizó búsquedas hasta 2019, encargó revisiones adicionales para lagunas —como actividad ocupacional, efectos adversos, VIH y caídas— y documentó perfiles de evidencia en un anexo web.
GRADE y fuerza
La certeza se valoró según riesgo de sesgo, inconsistencia, imprecisión, indirectitud y sesgo de publicación. Una recomendación es fuerte cuando los beneficios superan ampliamente los posibles daños; es condicional cuando el balance es menor o puede variar.
Beneficios, efectos nocivos y seguridad
Para todas las poblaciones, el grupo concluyó que los beneficios de la actividad y de limitar el sedentarismo superan los posibles daños. Los eventos cardiacos súbitos son raros y se concentran en esfuerzos agudos vigorosos; progresar gradualmente reduce el riesgo. Los síntomas nuevos al aumentar la actividad requieren valoración.
Valores, recursos y equidad
Se analizaron preferencias, costes, aceptabilidad, factibilidad, igualdad de género y equidad. Actividades como caminar pueden aportar beneficios sin equipamiento, pero el acceso a espacios seguros, tiempo, transporte, programas y apoyo no se distribuye por igual. La implementación exige participación de salud, educación, deporte, transporte, urbanismo y comunidad.
Consulta y consenso
El proyecto recibió más de 420 respuestas en consulta pública entre marzo y abril de 2020. El Grupo de Elaboración de las Directrices alcanzó las decisiones por consenso unánime, sin votación.
Aplicación y evaluación
La OMS propone adaptar las directrices al contexto nacional, comunicar que todo movimiento cuenta, formar a profesionales, crear entornos que faciliten actividad y vigilar tanto actividad como sedentarismo por edad, sexo, discapacidad y desigualdad.
Necesidades de investigación
- Mejor evidencia de dosis-respuesta y umbrales de sedentarismo.
- Más estudios en países de ingresos bajos y medios y en poblaciones diversas.
- Más inclusión de personas con discapacidad, afecciones crónicas, embarazo y edades avanzadas.
- Medidas armonizadas mediante dispositivos y mejor evaluación de tipos y dominios de actividad.
- Evaluación de efectos adversos, equidad, factibilidad e intervenciones de implementación.
Licencia y atribución
La edición española fue publicada por la OMS en 2021 bajo licencia CC BY-NC-SA 3.0 IGO. Esta adaptación no implica respaldo de la OMS y mantiene enlace a la edición auténtica. Los nombres de colaboradores, declaraciones de intereses y referencias bibliográficas completas permanecen consultables en el documento oficial.