Qué dice la ciencia
Los adultos suelen necesitar alrededor de siete o más horas, con variabilidad individual. Duración, continuidad, horario y sensación diurna aportan información distinta sobre la calidad del sueño.
La restricción repetida puede empeorar atención, tiempo de reacción y rendimiento. Una noche concreta no define la salud, pero un patrón persistente merece atención.
Cómo aplicarlo
- Mantén una hora de levantarte razonablemente estable.
- Busca luz natural al comienzo del día.
- Crea un periodo de desaceleración antes de acostarte.