Beneficios observados
- Menor riesgo de mortalidad por todas las causas y cardiovascular.
- Menor incidencia de hipertensión, enfermedad cardiovascular y diabetes de tipo 2.
- Menor riesgo de determinados cánceres.
- Mejor salud mental, cognitiva, sueño y medidas de adiposidad.
Recomendaciones de actividad física
Realizar actividad física con regularidad.
Acumular entre 150 y 300 minutos semanales de actividad aeróbica moderada, entre 75 y 150 minutos de actividad vigorosa, o una combinación equivalente.
Realizar fortalecimiento muscular de intensidad moderada o mayor para todos los grandes grupos musculares dos o más días por semana.
Superar los 300 minutos moderados o 150 vigorosos —o su combinación— puede aportar beneficios adicionales.
Recomendaciones sobre sedentarismo
Limitar el tiempo sedentario y sustituirlo por actividad física de cualquier intensidad, incluida la leve.
Para reducir los efectos de un sedentarismo elevado, procurar realizar más actividad moderada o vigorosa que el mínimo recomendado.
Declaraciones de buenas prácticas
- Algo de actividad es mejor que ninguna.
- Si no se alcanza el rango recomendado, una cantidad menor todavía aporta beneficios.
- Comenzar con pequeñas cantidades y aumentar gradualmente.
Evidencia y justificación
No existe un umbral inferior
Los datos medidos con dispositivos confirman que cualquier cantidad y toda intensidad, incluida la leve, se asocian con menor mortalidad. Los mayores beneficios relativos aparecen al pasar de poca o ninguna actividad a cantidades modestas.
Dosis-respuesta
La relación suele ser curvilínea: el beneficio continúa por encima del rango recomendado, pero los rendimientos relativos disminuyen. La OMS no fijó un límite superior a partir del cual aparezcan daños en la población general.
Tipos y dominios
La actividad aeróbica y el fortalecimiento aportan beneficios complementarios. La evidencia sobre actividad ocupacional es más heterogénea que la del ocio; el contexto y el control sobre la tarea pueden importar.
Sedentarismo
Más tiempo sedentario se asocia con mayor mortalidad e incidencia de enfermedad cardiovascular, cáncer y diabetes de tipo 2. Una actividad moderada o vigorosa elevada puede atenuar, sin necesariamente eliminar, parte del riesgo.
Fuente: Directrices de la OMS sobre actividad física y comportamientos sedentarios. OMS, 2021. ISBN 978-92-4-003219-4. Licencia CC BY-NC-SA 3.0 IGO. Consultar edición original ↗